HPV en hombres. El 31% presenta alguna infección frecuente, silenciosa y prevenible
Por el Dr. Marcos Dalvit (*)
El virus del papiloma humano (HPV) es un virus ADN que infecta las células de la piel y de las mucosas. Existen más de 200 tipos de HPV, que se clasifican en tipos de bajo riesgo, generalmente asociados a verrugas, y tipos de alto riesgo, vinculados al desarrollo de distintos tipos de cáncer.
Aunque históricamente el HPV se asoció casi exclusivamente a la salud femenina y al cáncer de cuello uterino, hoy se sabe que los hombres también se infectan con alta frecuencia, pueden desarrollar enfermedades asociadas y cumplen un rol clave como reservorio y transmisores del virus. Se estima que el 31% de los hombres presenta algún tipo de HPV, y que el 21% está infectado por tipos de alto riesgo, lo que refleja la magnitud del problema en la población masculina.
¿Cómo se transmite el HPV? El HPV se transmite principalmente a través del contacto sexual, ya sea vaginal, anal u oral. Sin embargo, también puede contagiarse por contacto piel con piel en la zona genital, incluso sin que exista penetración.
El uso de preservativo reduce significativamente el riesgo de transmisión, pero no lo elimina por completo, ya que el virus puede encontrarse en áreas no cubiertas por el mismo. Por este motivo, el HPV es una de las infecciones de transmisión sexual más comunes en el mundo.
Síntomas, señales de alerta y enfermedades asociadas
En los hombres, el HPV puede manifestarse como verrugas genitales (condilomas), aunque en la mayoría de los casos la infección es asintomática. Esto significa que una persona puede portar y transmitir el virus sin saberlo. Existen, no obstante, signos de alerta que deben motivar una consulta médica inmediata:
- Lesiones verrugosas persistentes
- Úlceras o sangrado
- Dolor o masas en genitales, ano o cavidad oral
La infección por HPV está asociada a cáncer de pene, cáncer anal y cáncer orofaríngeo. Si bien el cáncer de pene es poco frecuente (alrededor del 0,1% de los casos maligniza), cuando se analiza el antecedente de HPV en pacientes ya diagnosticados con esta patología, se observa que hasta el 50% tuvo infección por HPV.
Diagnóstico: ¿cómo se detecta el HPV en hombres?
Actualmente, no existen programas de detección sistemática ni pruebas de cribado universal para hombres asintomáticos, como ocurre con el PAP en mujeres. El diagnóstico se basa principalmente en la evaluación clínica de las lesiones visibles.
En situaciones particulares, puede indicarse la detección molecular del virus en muestras de lesiones o zonas anogenitales. El estudio del tipo de HPV está recomendado en casos específicos, como:
- Parejas masculinas de mujeres con lesiones cervicales de alto grado
- Hombres con inmunosupresión
- Presencia de síntomas de infección genital
- Antecedentes de múltiples parejas sexuales
Estos estudios permiten orientar el seguimiento, la prevención y el manejo clínico.
Tratamiento y seguimiento
El HPV no tiene una cura definitiva ya que los tratamientos disponibles no eliminan el virus del organismo, sino que tratan sus manifestaciones clínicas. Entre las opciones terapéuticas se incluyen la podofilina, electrocoagulación, el uso de imiquimod y la resección quirúrgica con láser o electrocauterio, según el tipo, tamaño y localización. El seguimiento médico debe ser individualizado, especialmente en personas con lesiones persistentes, antecedentes oncológicos o inmunosupresión. Es importante saber que el virus puede reaparecer luego del tratamiento, lo que refuerza la necesidad de controles periódicos.
La vacuna como herramienta clave de prevención.
La vacunación contra el HPV es la principal estrategia de prevención. Está indicada en varones a partir de los 9–12 años, idealmente antes del inicio de la actividad sexual. Sin embargo, también puede administrarse en adolescentes y adultos jóvenes, e incluso en hombres que ya hayan tenido HPV, ya que protege frente a tipos del virus no adquirido previamente. La vacunación masculina aporta beneficios a dos niveles individual, al reducir el riesgo de verrugas y cánceres asociados al HPV; y comunitario, al disminuir la circulación del virus y proteger indirectamente a las parejas sexuales.
Hablar de HPV en hombres de manera abierta y sin prejuicios es fundamental para reducir el estigma, fomentar la consulta médica, promover la vacunación y mejorar la prevención. Informarse es el primer paso para el cuidado de la salud sexual. La detección temprana, el seguimiento adecuado y la prevención impactan de forma directa en la salud a largo plazo, disminuyendo la incidencia de cánceres y otras complicaciones asociadas. El HPV no distingue género. Informarse y prevenir es responsabilidad de todos.
(*) Andrólogo y Urólogo en Halitus Instituto Médico
(*) Imagen: Freepik.es
