Ishii reclamó que se haga el laboratorio provincial pero que la participación estatal sea del 100% y no del 51%
Escribe: Oscar Dufour (*)
El reciente freno en el Senado bonaerense al proyecto para crear el Centro de Industria Farmacéutica de la provincia ha puesto sobre la mesa una discusión de fondo que excede el tratamiento legislativo. La postura del senador Mario Ishii al exigir que la participación estatal sea del 100% -y no del 51% propuesto originalmente- representa un acto de coherencia ideológica y, fundamentalmente, una defensa irrestricta de los intereses de los habitantes de la provincia de Buenos Aires.
En un contexto socioeconómico complejo, donde el acceso a la salud y a los medicamentos se ha transformado en una trinchera de supervivencia para millones de familias, la creación de un laboratorio público no puede nacer con el pecado original de la especulación. La propuesta de Kicillof y Kreplak de una sociedad mixta (SAPEM) con un 49% de capitales privados abría una rendija peligrosa para que la lógica de la rentabilidad financiera se filtrara en un derecho humano básico. “La salud pública no puede ser un escenario para los ‘negocios’ de unos pocos corporativos disfrazados de ‘agilidad operativa”, sostiene Mario Ishii.
La advertencia de Ishii toca una fibra sensible y real: cuando el capital privado ingresa a áreas tan sensibles como la producción de medicamentos, el interés social tarde o temprano termina subordinado al dividendo económico. El control absoluto por parte del Estado bonaerense es la única herramienta idónea para garantizar que la prioridad sea la producción masiva, el abaratamiento real de los costos para los municipios y el abastecimiento de los hospitales públicos sin condicionamientos externos.
Lejos de tratarse de una simple traba burocrática, plantarse ante el gobernador Axel Kicillof y el ministro Nicolás Kreplak forzando un rediseño del proyecto es un llamado de atención necesario dentro del propio oficialismo. La provincia de Buenos Aires tiene la escala, los profesionales y la capacidad de gestión para liderar una industria farmacéutica cien por ciento pública, transparente y soberana. “Legislar para los bonaerenses implica proteger las herramientas del Estado de cualquier interés privado que busque lucrar con la necesidad de los sectores más vulnerables”, reafirma Mario Ishii.
(*) Dufour es escritor, periodista y ensayista Argentino. Presidente © Grupo Agencia del Plata. Columnista de medios internacionales.
