'Jussi'
Björling
"El
mejor tenor de todos los tiempos"
por:
Claudio Omar Antunovich
Asegurar
quién fue el mejor tenor de todos los
tiempos no es tarea sencilla, teniendo en
cuenta la diversidad de intérpretes que
deleitaron a las distintas generaciones.
Para muchos fue Enrico Caruso; para mi padre
Domingo Lucas (un amante de la ópera) nadie
pudo igualar a Beniamino Gigli; y en el
presente, la magia de Luciano Pavarotti
todavía sigue vigente.
Lo
cierto, es que la calificación y
clasificación en escala de valores de cada
cantante es muy personal.
La música es un arte, y como tal, a
cada sujeto le llega de un modo diferente.
Quien
escribe estas líneas, a los dos años
entonaba “Rigoletto”
debajo de la mesa de la cocina, con su cara
enrojecida por la emoción.
“Es
cierto, mi padre tenía una gran colección
de ópera y le gustaba compartirla con su
esposa, sus hijos y sus amigos.
Primero,
escuchábamos aquello que él sugería los sábados
y domingos a la tarde. Y con el tiempo, cada
integrante de mi familia bajaba de la
biblioteca el disco en pasta de su
preferencia para deleitarse con la música
seleccionada.
Así,
conocimos a los tenores: Mario Lanza,
Alfredo Kraus, Enrico Caruso (teníamos solo
un disco de él), Tito Schipa, Beniamino
Gigli y ‘Jussi’
Björling, entre otros.
Pasaron
los años, y aquellas
hermosas óperas como:
“Rigoletto”, “La Boheme” o
“Caballería Rusticana” pude
disfrutarlas también en la voz de los
contemporáneos: Placido Domingo, José
Carreras o Luciano Pavarotti.
La
magia de internet y los videos que uno puede
encontrar allí, me han dado la posibilidad
de conocer aún a más intérpretes. Y he
aquí mi conclusión:
Toda mi vida sentí, afirmé, y aún
siento y afirmo que ‘Jussi’ Björling
es y sigue siendo: el mejor tenor de todos
los tiempos”.
El
carácter de este calificativo es
absolutamente personal.
Björling
sigue conmoviendo con sus agudos a propios y
extraños, a pesar de los años
transcurridos desde su desaparición física.
Y prueba de ello, es el abundante y selecto
material que se halla en la web.
Su
voz era cálida,
dulce, sensual, y muy potente en los
momentos necesarios.
Esta
nota es un tributo a él y a su arte.
Aquí podrá verlo y escucharlo,
sentirlo y emocionarse.
Conocer su historia y su desgraciado
final.
Jonatan
‘Jussi’ Björling
Poseedor
de una de las más bellas voces de tenor del
siglo XX, Jonatan ‘Jussi’ Björling se
destacó por su musicalidad y por la calidad
del fraseo.
Nació
en Suecia (en Stora
Tuna, comuna
de Borlange)
un 5
de febrero de 1911
y murió a los 49 años, un 9
de septiembre de 1960.
Este
legendario tenor sueco comenzó a estudiar
con su padre (también tenor) e integró el “Cuarteto
Björling” junto a él y dos
hermanos. Continuó su formación en la
Escuela de Opera de Estocolmo, con John
Forsell y Tullio Voghera.
Tras
la muerte de su padre (en 1926), estudió en
Estocolmo en la Real Academia de Música.
Cuatro años después debutó en la Opera
Real de Estocolmo, como
el farolero de “Manon Lescaut”.
Los
primeros papeles importantes que incorporó
a su repertorio fueron el Don Ottavio de “Don
Giovanni” de Mozart,
el conde de Almaviva de “El Barbero
de Sevilla” de Rossini y Arnoldo
de “Guillermo Tell”, también
de Rossini.
En
Estocolmo cantó regularmente hasta 1939. En
Viena se presentó por primera vez en 1936,
en Chicago en 1937 y en Londres en 1939.
Entre 1938 y 1960 fue miembro del
Metropolitan, excepto durante los años de
la guerra, y abordó repertorio italiano,
francés y ruso, pero no germano aparte de
Mozart.
Estuvo
casado con la soprano Anna-Lisa Berg; y
distintas características de su voz y su
forma de actuar hicieron que Björling fuera
el tenor dominante en la escena operística,
después de los reinados de Caruso y Gigli,
y antes de la aparición de Pavarotti y
Domingo.
Curiosamente
cautivó al público americano y a casi todo
el europeo. La excepción se produjo en
Italia donde algunos lo consideraban carente
del ‘fuoco mediterráneo’. Lo cierto es
que el canto de Björling era apasionado,
pero un gusto y musicalidad innatos
mantuvieron sus emociones alejadas de
ciertos excesos. Todo esto quedó plasmado
en una cantidad importante de grabaciones,
tanto de óperas como recitales, que
afortunadamente se conservan con notable
calidad.
La primera presentación de ‘Jussi’ como
tenor maduro fuera de Escandinavia ocurrió
en 1935 (tenía 24 años), cuando apareció
como Radames en “Aida” de
Verdi en la Staatsoper de Viena.
El 24 de noviembre de 1938, el tenor de 27 años
hizo su debut en el Metropolitan Opera de
Nueva York, en el rol de Rodolfo de la opera
“La Boheme” de Puccini,
acompañado de Mafalda Favero como Mimi y de
John Brownlee como Marcello.
Por
el resto de su vida Björling permaneció
leal al Metropolitan, lealtad que sólo se
interrumpió durante la segunda guerra
mundial, período en el que se refugió en
Suecia. Tras la guerra, el 29 de noviembre
de 1945 reapareció en el Metropolitan como
el Duque en “Rigoletto”
junto a Bidu Sayao como Gilda y Leonard
Warren como Rigoletto.
Aparte de cantar en Nueva York, Jussi se
presentó en San Francisco, Los Angeles,
Sacramento y Nueva Orleans.
En
1955 cantó junto a la soprano Maria Callas
en dos presentaciones de “Il
Trovatore” en Chicago.
Callas lo consideró el mejor intérprete de
Manrico con el que había cantado.
Aparte de sus presentaciones operísticas,
Björling dió innumerables conciertos en
Norteamérica. Su debut en el Carnegie Hall
ocurrió en noviembre de 1937, y en 1940
cantó la parte del tenor del Requiem de
Verdi, bajo la dirección de Arturo
Toscanini.
En mayo de 1939 realizó su debut en el
Covent Garden de Londres. Cantó el Manrico
de “Il Trovatore” junto a
Gina Cinga, regresando a principios de 1960.
En la Scala de Milán debutó en 1946 como
el Duque en “Rigoletto”, y
realizó su última aparición allí en 1951
como Riccardo en “Un Ballo in
Maschera”, acompañado de Maria
Caniglia, Cloe Elmo y Paolo Silveri.
Jussi Björling poseía una maravillosa voz
y una gran técnica, que nunca utilizó para
sus propios fines y gloria personal sino que
siempre puso al servicio de la música. Una
partitura era sacrosanta para él, y sus
elevadas ideas sobre el arte del canto lo
llevaron a especializarse en un repertorio
compuesto especialmente por obras italianas
y francesas. En alemán cantó esporádicamente
algunos “Lieder”. El famoso conductor de
la época Sir Thomas Beecham, tuvo el deseo
de realizar una grabación de la opera
wagneriana “Lohengrin”,
con Björling en el rol principal, sin
embargo aunque se hicieron arreglos para
realizar esta producción, no pudo llevarse
a efecto, así como la grabación de la ópera
“Carmen” junto a Maria
Callas, y de un disco de Duetos junto a la
soprano Elisabeth Schwarzkopf.
Björling dejó un legado de más de una
treintena de discos, grabaciones de operas
completas, recitales, compilaciones de
arias, duetos junto a sopranos como Renata
Tebaldi, Zinka Milanov, Hjördis Schymberg,
Maria Callas o Elisabeth Söderström, y
actuaciones acompañado del afamado pianista
Frederick Schauwecker.
Millones de seguidores alrededor del mundo,
se siguen conmoviendo con el milagro de la
voz humana de un tenor sueco que dejó una
huella imborrable, y un maravilloso legado
en la historia de la música selecta.
Tenía solamente 49 años cuando falleció,
poco después de dar un concierto en
Estocolmo, a causa de problemas al corazón
y episodios de alcoholismo
(*)
Fuente bibliográfica:
http://www.lastfm.es/music/Jussi+Bj%C3%B6rling/+wiki
http://www.epdlp.com/cantante1.php?cantante=Tenores
Discografía
personal.
|